Cine Rugoleor

Toni Erdmann (2016)

23 Enero 2017 , Escrito por Cine Rugoleor Etiquetado en #Estrenos 2017, #Comedia

Fotograma: Toni Erdmann (2016)

Ines Conradi (Sandra Hüller) es una ejecutiva que trabaja en una empresa alemana con sede en Bucarest. Su vida transcurre tal y como ella tiene previsto hasta que un día aparece su padre Winfried (Peter Simonischek) de manera inesperada. A este hombre le preocupa que su hija haya perdido el humor y que no sea feliz, y para evitarlo creará un personaje ficticio: el divertido Toni Erdmann. Desde este momento, la existencia de Inés se verá condicionada por esta persona de la que se avergüenza, pero que le ayudará a dar de nuevo sentido a su vida.

Valoración: 7,085

Tráiler de la película

Ficha

Título Original: Toni Erdmann.
Director: Maren Ade.
Guionista: Maren Ade.
Reparto: Lucy Russell, Sandra Hüller, Peter Simonischek, Thomas Loibl, Michael Wittenborn, Trystan Pütter, Ingrid Bisu, Hadewych Minis.
Productores: Maren Ade, Jonas Dornbach, Janine Jackowski, Michel Merkt.
Música:
Fotografía: Patrick Orth.
Montaje: Heike Parplies.
Países Participantes: Alemania, Austria, Suiza, Rumanía.
Año de Producción: 2016.
Duración Original: 162 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Comedia, Drama.
Estreno (España): 20 de enero de 2017.
DVD (Venta): 30 de junio de 2017.
Distribuidora (España): Golem Distribución.
Espectadores (España): 89.095.
Recaudación (España): 529.359,17 €.

Cartel: Toni Erdmann (2016)

Crítica

23-01-2017 – JOSU EGUREN

La extraña que hay en ti

«No hay que perder el humor». Es la frase central del discurso de una película identificada como una rareza en la intersección entre el drama y el posthumor, y a mitad de camino entre Alemania y una Rumanía colonizada por empresas de consultoría que han acelerado vertiginosamente la transición de la exrepública socialista hasta las reglas de un capitalismo brutal.

También es una llamada en defensa de un derecho inalienable coartado por la corrección política, ante la que la alemana Maren Ade se planta a través de un personaje con eco de anagrama; Erdmann, Toni Erdmann, es al mismo tiempo la directora y su máscara, un álter ego que hace de la provocación una herramienta para producir la catarsis en una ejecutiva obligada a interpretar múltiples roles sobre el escenario de un teatro de apariencias que la ha condenado a la infelicidad. En ese contexto es donde afloran las tensiones en una relación paterno filial (extraordinarios Peter Simonischek y Sandra Hüller) que hace brotar un espíritu jugueton al que el padre de la protagonista involucra pertrechado con unos dientes postizos y una peluca desmadejada.

De apariencia improvisada y feísta, la puesta en escena de "Toni Erdmann" prolonga ante la mirada del espectador un estado anímico que se contagia de la realidad, en ocasiones de forma poco sutil y farragosa pero siempre, y a pesar de la excesiva dilación de algunas secuencias, puntuando con un giro de desconcierto situaciones cargadas de una tensión que se alivia mediante la carcajada.

En lo personal, siento que Maren Ade no llega todo lo lejos que debería al sacar al espectador fuera de su zona de confort, y sin embargo reconozco el riesgo con el que resuelve el pulso entre concreción y abastracción en un último acto coronado con la aparición de una desconcertante (y conmovedora) figura ritual.

Compartir este post

Repost 0

Comentar este post